Verdades que las mujeres, por hipócritas, no les decimos a los hombres.

viernes, 26 de octubre de 2012

El tamaño no importa

Si lo tienes pequeño de todos modos ellos cuidarán bien de él.

Esta imagen viene de una campaña publicitaria de un banco alemán. La traducción aproximada es:

Nos encargamos de sus negocios aunque sean pequeños.

Hombres desnudos llevando corbata tomándose mutuamente los penes.

lunes, 15 de octubre de 2012

Chick flick tipo Licuc

Me aburrí de estar digitando todo pero no de escribir. Si prefiere bajar una versión para procesador de texto --sin enlaces, que están al final-- para leer más tarde puede hacerlo desde aquí.

Para oír una lectura del texto presione la flecha:


Haga clic en las imágenes para ampliarlas, luego podrá leerlas una a una usando las flechas.













Los blogs mencionados son Con glamour y Susana y Elvira 
La banda sonora sugerida para esta comedia romántica es toda la música de Putumayo Records. Acá dejo un enlace a una canción de Marta Gómez.
Pilar existe y es una ilustradora brutal. Esta es su página.
Daniel también tiene carne y huesos, pero también mucha imaginación, este es un video de uno de sus conciertos.
El amigo autor de la frase brillante es @siendohumano



viernes, 5 de octubre de 2012

Cómo ser amigo de una mujer sin naufragar en el intento: ¿Vamos al aeropuerto?


Hoy no vengo a convencerlo de que la amistad entre un hombre y una mujer es posible, sé que existe y se puede disfrutar, con eso tengo; simplemente quiero ilustrar con historias breves ─¿parábolas sexuales?─ los errores masculinos que a menudo la hacen tan improbable.


Raúl había salido más de tres veces con Mariana, las suficientes para conocerle el par de tenis más roñosos que tenía y enterarse de que en la nueva investigación, para la que la habían contratado, había “un sociólogo más bueno que la playa en verano”. La amistad de los dos, si se comparaba con los preparativos de un viaje, estaba en la etapa de averiguar destinos posibles, opciones de hospedaje y de vuelos.

Un domingo Mariana tuvo un antojo de cine, sin embargo, sabiendo que Raúl estaba saliendo con alguien y que no podía llamarlo de improviso como a su amiga Martha, esperó hasta el día siguiente y lo buscó para ponerse de acuerdo y ver con él la película el domingo próximo. Quedaron en esas y la semana siguió su rumbo.

El fin de semana del compromiso Mariana, ayudada por su intuición, sospechó que Raúl le iba a quedar mal. En lugar de haberla llamado el viernes, o el sábado, como acostumbraba hacer en otras ocasiones para confirmar el plan, desapareció y sólo supo de él de nuevo cuando lo llamó para preguntarle a qué función iban a ir. Él, animadísimo, le contestó que estaba demorado porque se había ido con Pablo a montar en karts. Ella le contestó que estaba bien, que otro día se verían y se alegró de poder aprovechar el saldo que le había cargado a su tarjeta de espectadora frecuente, colgó y decidió que no sería ella la que buscara un encuentro otra vez. Ahora sabe que si se encuentra a Raúl podrá hablar de Jamaica y de Roma pero ni siquiera considerará hacer planes para compartir con él un taxi hasta el aeropuerto.