Verdades que las mujeres, por hipócritas, no les decimos a los hombres.

lunes, 16 de julio de 2012

Mejor mira para adentro

Cuando pueda mirar a los ojos al señor bonito le propondré que hagamos nuestra versión particular de No mires para abajo.

A Eliseo Subiela nadie me lo mostró, lo encontré sola cuando veía televisión nacional y el director del canal que tenía sintonizado estaba enfermo. Así me estrellé con esta mente hermosa que es capaz de darle movimiento a la poesía y de enseñarles a los hombres, sensibles y despiertos, las cosas a las que verdaderamente se debe prestar atención cuando se conoce a una mujer, especialmente si es jedi.

El tantra yoga es un tipo de conocimiento oculto para la mayoría de la gente, gracias a la propia simpleza de quienes lo soslayan, sin embargo, cada vez que un borrego se atreve a dudar, a preguntarse si estar con una mujer es más que imitar el monje y si el amor es eso que siente o se refiere a otra experiencia, corre el riesgo de descubrirlo.

A Eloy el insomnio le hace el favor de ponerlo en la cama de la mujer que le hizo ver el amor de otro modo por el resto de sus días.

A Eloy su papá le hizo el favor de morirse después de haber descubierto que se puede vivir el amor como siempre se deseó a pesar de no estar casado con él.

Quiero pretender que le hago un favor al decirle que No mires para abajo es una película que le explicará perfectamente porque vale la pena enamorarse de “una mina que tiene una concha alucinógena”.

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