Verdades que las mujeres, por hipócritas, no les decimos a los hombres.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Machistas disfrazados de caballeros - I

Usted se levanta en la mañana, prepara su desayuno en el microondas, lee las noticias en su smart phone, sintiéndose orgulloso de los avances tecnológicos de la época en la que vive, pero no entiende porqué algunas mujeres siguen viéndolo como un troglodita machista. Aquí hay algunas pistas.

Las mujeres llevamos muchos años intentando alcanzar una absurda igualdad - absurda porque somos seres distintos pero complementarios – sin embargo tanta protesta y pataleta nos ha servido para aprender a diferenciar las actitudes machistas de las caballerosas. Esta es una lista de las primeras:

Las viejas no saben manejar, así el pase diga que sí. Usted va muy juiciosito por su carril, de conductor o de pasajero, cuando aparece una mancha gris a su izquierda con toda la intención de quitarle su lugar, de inmediato piensa que ese carro sufre la desgracia de ser conducido por una mujer. Los tipos sí tienen el sentido de qué cabe en dónde, por eso no intentan embutir objetos en espacios reducidos. Luego comprueba que el chofer de ese vehículo es eso, un él con más pelo que usted. 

Si líneas de pensamiento parecidas a la anterior también lo acompañan cuando ve a una mujer operando maquinaria pesada o aparece una ingeniera de sistemas, para ayudarlo a resolver problemas con sus archivos electrónicos, es posible que machismo sea más serio de lo que cree.

Tiene una cita con una vieja y está muerto de ganas de verla. Cuando finalmente llega al sitio de encuentro usted se decepciona al notar que ella trae un pantalón ajustado, así le quede muy bien. En el fondo siente que el mejor detalle que puede tener una mujer al salir con un tipo por primera vez es usar falda, si es mini raya en la perfección. No tiene muy claro porqué pero ver a una vieja vestida con falda le parece natural, lo hace sonreír inconscientemente, más si la fulana es bonita. 

A pesar de que creció en un mundo en el que las mujeres parecen haber cubierto su desnudez desde siempre del mismo modo en que lo hacen los hombres, cree que es una verdadera lástima que no haya más de ellas dispuestas a aprender el arte de sentarse como auténticas damitas con sus piernas delicadamente cubiertas por telas ondulantes.

Si ha pensado en cambiarse de religión porque lo excita ver a las cristianas saliendo del templo en domingo, uniformadas de la cintura para abajo con flores y colores vivos, es culpable de machismo descarado.

Para seguir averiguando cómo son los machistas disfrazados de caballeros haga clic aquí.


No hay comentarios:

Publicar un comentario