Verdades que las mujeres, por hipócritas, no les decimos a los hombres.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Huída: Instinto masculino

Ella
Pero dime ¿por qué no quieres concretar?

Él
No sé, pero no quiero.

Ella
Tiene que haber una razón.

Él
Debe ser un instinto de género, eso, un instinto de género.

Ella
¿Entonces el instinto de género es correr? ¿huír?

Él
Sí.

Ella
(Suspiro) Bueno, no insisto.

Usted dice le encantaría que una vieja le cayera, pero la verdad es que la mayoría de tipos se orinan del susto cuando una nena se anima a hacerlo. A las mujeres que dan el primer paso se las pone en duda y se las compara con travestis,  porque dar el primer paso no es asunto femenino.

El asunto no es exclusivo de hombres o de mujeres, es compartido. Aunque existimos mujeres dispuestas a decirle a un tipo “me gustas” o “te quiero”, mirándolo a los ojos y sin rodeos, son muy pocos los que encuentran un comportamiento funcional después de escuchar esas palabras. Son todavía menos los capaces de generar una oportunidad que resulte exitosa.

Una situación así pone a prueba la naturaleza masculina, permitiendo hacer una breve clasificación según sus reacciones:

Koothrappali: Como el personaje de The Big Bang Theory sufre de mutismo después de que una mujer le declara la atracción que siente hacia el. Después de esto poco o nada se puede hacer. Quizás la conversación dure 10 minutos más mientras ella le hace preguntas del tipo ¿cómo estuvo tu día? o ¿qué haces en tus ratos libres?, a las que él contestará, si lo logra, “sí”, “claro”, asesinando cualquier esperanza de contacto sexual futuro.



Wolowitz: Continuando con los personajes de The Big Bang Theory está el asqueroso. Él se siente seguro de sí mismo y por eso comienza a decir lo primero que se le viene a la cabeza, sin cuestionarse cómo lo tomará la vieja que tiene al lado. El resultado predecible de este procedimiento es que el gusto que ella podía sentir hacia él se evapora rápidamente.

Leonard: Una variación de los dos anteriores es el lento pero esforzado. Este se tarda un rato en comprender el mensaje, así se lo escriban en el cielo con el humo de un avión. No entiende qué está pasando. Las veces que ha estado con una mujer, ha sido porque se ha ganado con puro músculo la oportunidad así que algo tan claro y sencillo lo confunde. A veces su pretendiente encuentra divertida su torpeza, otras la aburre y se va.
Sam Winchester: Él hace como que no pero en realidad sí. Finge ser tímido para que sea la vieja quien dé el primer paso, luego se hace el confundido y deja, pacientemente, que ella le aclare los puntos que no entiende. Para nosotras tiene una ventaja adicional, es discreto, todo un caballero. Su estrategia surte efecto y nos gusta. Los Sam Winchester tienen el músculo estratégico muy bien desarrollado.

Dean Winchester: Nuestro favorito. Sí, es el típico chico malo, pero en la maldad misma no está el encanto, está en la confianza. El Dean Winchester es un hombre en todo el sentido de la palabra, aunque no es caballero. A este le gusta hablar de sus conquistas, por eso con alguna frecuencia entrega más detalles de los que nos gustaría, suficientes para que nos reconozcan en su lista, pero por el modo en que nos hace sentir, se lo perdonamos con la misma frecuencia. Cuando estamos con él, cuando decidimos decirle “quiero contigo y quiero ya” sabemos que no se echará para atrás, estamos convencidas de que esa noche va a ser loca, inolvidable y sumamente divertida. De nuevo la clave del típico chico malo no está en su maldad, está en su confianza. En esta categoría también incluimos a los Charlie Harper y Hank Moody.



Saber qué hacer y qué no con una mujer que le dice “usted me gusta ¿qué hacemos al respecto?” no es un acertijo y tampoco es necesario saber de microbiología alienígena para responder la pregunta. Si llega a verse de nuevo, o por primera vez, en una situación como esta entienda que la vieja que tiene al lado no es ninguna culicagada y que intenta ahorrarle tiempo.

Cuando llegamos al punto en que le cantamos las verdades a un tipo lo último con lo que queremos es que nos salga es con cosas como “ya vengo”, “todo bien” o “qué bacano, nunca me habían dicho eso”, nosotras sí esperamos y esperamos más. Pintar escenarios con respuestas ideales es fácil, lo complicado es llevar esas imágenes a la realidad, sin embargo no está bien excusarse en la dificultad, por eso mis recomendaciones:

  1. Diga algo. No decir nada y huir es peor, pero piense lo que va a responder, tampoco se trata de que le diga de entrada todo lo que quiere hacer y deshacer con ella.
  2. Aproveche. Si se encuentra con una vieja así es muy probable que piense más como hombre que como mujer. Las que se atreven a comportarse de este modo suelen tener experiencia en hablar “como hombres” y le dirán sin rodeos qué esperan de usted, al tiempo que lo escuchan sin ofenderse porque “tú no me dices lo que ya sabes”.
  3. Quiérase. El tipo que se quiere y que cree en sí mismo sobresale. Si se siente inseguro y cree que ninguna vieja le va a caer, la probabilidad de que eso ocurra será menor y cuando pase usted estará tan hundido en el pánico que no podrá reaccionar adecuadamente. Todo lo que haga para sentirse bien con usted lo capitalizará la próxima vez que le caiga una vieja que le guste.
  4. Por último, disfrute. En sociedades latinas seguimos siendo pocas las mujeres que decidimos ir al frente para decir lo que sentimos y pensamos, exponiéndonos a los prejuicios que hay al respecto, así que nadie mejor que nosotras para comprender lo que usted sufre cada vez que decide ir al frente a ver si le paran bolas.

5 comentarios:

  1. Qué hacer si el caso es contrario a lo que propones??. Las mujeres también nos ubicamos en ciertos grupos de las que no se dan cuenta que el tipo que está en frente chorrea la baba.. de las que se esfuerzan por caerle bien a un tipo y nunca logran nada.. o de las que no saben si le gustan a alguien o no.. y CÓMO HACER PARA SABERLO?. Dejo el tema en manos de una experta.

    (y gracias por la ayuda )

    Una fiel lectora.
    Laura.

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  2. Excelente post y me encanta una mujer que me hable sin rodeos y de frente.

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  3. Pues yo creo que la única GRAN diferencia entre Charlie Harper y Hank Moody con Howard Wolowitz es que los dos primeros son bonitos y el último no. La personalidad ayuda, pero no es suficiente, así como el exterior ayuda pero no basta si el tipo es un discapacitado social.

    A los hombres nos pasa algo parecido: si una mujer toma la iniciativa, la reacción depende de qué tan buena esté. Si la nena no la percibimos como suficientemente atractiva, es muy difícil que nos comprometamos a cerrar la posibilidad de encontrar otra que nos guste más. En cambio si la nena está buenísima o por lo menos es más atractiva de lo que creemos estar en capacidad de conseguir por nuestra cuenta, pues uno hace hasta lo imposible por "asegurar" a la nena.

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  4. Si definitivamente, los hombres ante la idea retrograda del machismo, no saben como actuar cuando uno como mujer es quien propone, como dices, se orinan del susto...Que terrible, me da hasta risa!!

    Claro que existirán aquellos que si sabrán afrontar la situación...quiero uno de esos!!

    Muy bueno tu blog, excelente!! Seguiré pasando por aquí!

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  5. Mako - Laura, no sé si me merezco el título de "experta", yo soy muy despistada, más si el hombre me gusta. Las lecturas que hago de él se me mezclan y me cuesta mucho saber si realmente le gusto o es mi imaginación la que me hace ver lo que deseo. El tema ciertamente no es sencillo. Debe uno aprender a diferenciar en el sentir con la intuición del sentir que tiene el deseo, es una técnica de mujeres jedi avanzadas que mejora con los años.
    Sigo creyendo que para evitar pérdidas de tiempo y decepciones dolorosas lo mejor es hallar alguna manera de decirle al sujeto que te gusta, directa, sin doble sentido, así la respuesta del tipo será parecida y sabrás si vale la pena seguir insistiendo o mirar en otra dirección.

    Antonio, bueno eso quiere decir que aún tenemos esperanzas de que nos paren bolas.

    Apolo, estoy de acuerdo contigo, por eso es que también es posible encontrar en el mundo tipos churrísimos que ni se enteran, tipos con la seguridad de un ratón que apenas les dice uno que son bonitos se colorean y salen corriendo. Para mí el tema es la confianza y el gusto al conquistar. Wolowitz tiene lo primero, pero de lo segundo no sabe nada.
    Lo que dices acerca de tu género me parece curioso. Un día hablaba con otro hombre y me decía que si le cae una vieja muy buena se atonta, lo opuesto de lo que tú dices. Pero está bien que sean distintos, así como las mujeres que no somos todas iguales.

    YaYi, yo también quiero uno, o dos, o tres, pero no, a veces creo que desaparecieron, como los dragones.

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