Verdades que las mujeres, por hipócritas, no les decimos a los hombres.

viernes, 25 de junio de 2010

Mejor bestia que bello


“Si quieres encontrar un hombre que te quiera, que te adore, mejor que sea feo, bajito y ojalá pobre". Más o menos así fue el consejo que una amiga recibió cuando hablaba de hombres y sus defectos. Difícilmente puedo estar más de acuerdo con el consejero. 

He visto cientos de veces cómo hombres absolutamente hermosos, en lo físico, miran con asco y displicencia a otras mujeres porque no son lo suficientemente bonitas para salir con ellos. Creen que tomarlas de la mano o darles un beso desabrido es hacerles un favor, porque su majestad tiene formas mucho mejores y más valiosas para perder el tiempo.

Con los hombres ricos pasa algo similar. A muchos el éxito que han conseguido en los negocios, los hace creer que tienen el privilegio de escoger a las mujeres basándose en el físico, en la edad o en lo que se les dé la gana, porque ellas son otro lujo que se dan y no personas.

Escenas en las que una vieja divina va del brazo de un tipo con belleza extraña, son como accidentes de tránsito, llaman la atención de todos los curiosos cercanos, al punto que se convierten en temas de conversación, incluso horas después de acontecidas. Los humanos sabemos, o eso creemos, que las mejores parejas son aquellas conformadas por personas de rasgos parecidos, por ende, a una modelo le toca un modelo, mientras que a un gordo le toca una gorda. Mentira. 

Todos los días las calles tienen sobre ellas a pruebas vivientes que niegan esa creencia casi gritando. Las parejas tipo la bella y la bestia son comunes y siempre cuestionan, comprobando que los feos tienen cualidades que los hermosos ni se molestan en averiguar.

El hombre armónico, papacito, musculoso, alto y de rostro varonil levanta basado en su atractivo. El que tiene éxito y poder usa como su principal arma la billetera. El feo se adapta. El feo no tiene más remedio que ser encantador, detallista, amoroso y hasta buen escucha, si quiere reproducirse. En muchas ocasiones no sólo lo logra, sino que llega a ser más feliz.

Quien es rico o bonito sabe, o descubre a las malas, que un día envejecerá hasta que su belleza sólo quede en los recuerdos. El rico tiene que esforzarse todos los días para que su fortuna no disminuya y para que crezca. El feo desde niño aprende a hacer reír a los demás, a ser buena compañía y a esforzarse para conseguir todo lo que quiere. Él nació sin ventajas físicas o económicas, al menos evidentes.

Las mujeres, especialmente las inteligentes, descubrimos que la mejor pareja no es la que nos hace sentir mejor gracias a su apariencia. Aprendemos que quien nos complementa no es un divino accesorio parlante, sino alguien que nos apoya y nos ayuda a levantarnos cuando las fuerzas nos falten.

Las mujeres con consciencia, sabemos que ese tipo que se pasa el día preocupado por el gimnasio, la ropa, los socios y/o la oficina es el mismo que nos dejará tiradas en la sala de partos, en la graduación de nuestro postgrado o en el lanzamiento de nuestro libro. Si una mujer prefiere un hombre bonito por encima de uno feo, sin plata y buena persona, está declarando que le importa más verse feliz antes que ser feliz.

La próxima vez que vean un hombre feo o que se sientan así, recuerden, a los hombres feos les tocan las mejores mujeres, las más completas, las más inteligentes, las mismas que a la larga, serán mejor y más profunda compañía. A los hombres ‘buenos’ déjenles las muñequitas para que tengan con quien jugar.

Asuntos varios:
Gracias por las más de 100 visitas únicas de hoy.
El “pornspring” de Sexo Sin Maquillaje no está olvidado. El lunes lo retomo. 
La semana que viene, escribiré acerca de la manía femenina de estar comprando todo lo que no se necesita. Un adelanto acá.

4 comentarios:

  1. Como dicen por ahí "todo feo tiene su gracia". Lo que pasa es que, como nos enseñó Hitch, hay que crear las oportunidades.

    Y después dicen que la TV no educa... jajaja

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  2. Licuc, muchas gracias por tu reivindicación a nuestro gremio de "feos pobres" o "pobres feos", que para el caso lo mismo da. Por ahí he visto un grafito que dice: "los feos somos más", pero gracias a mujeres inteligentes como tú, aún nos queda la esperanza. De modo que seguiré porfiando.

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  3. Si todo muy bien. Hasta que esa pareja de ese feo, detallista, amoroso, buen conversador, buen polvo (porque parte de la adaptación de los feos consiste en ser buen polvo para que no los dejen tan rápido) se va con el que está lleno de plata. Porque a las mujeres sí que las mueve la plata... http://www.revistadonjuan.com/encuesta

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  4. Antonio, cierto es, mucho muy. Los feos son divinos, tienen un corazón hermoso y eso siempre va a llamar la atención de mujeres valiosas.

    Darío, con todo el respeto del mundo: si así son los feos entonces los lindos deben ser todos modelos. ;) Sí, las mujeres que sabemos ver más allá de la calva o de los rasgos menos organizados somos exigentes, pero con otros aspectos.

    Alcabanzo, quien piensa que todas las mujeres son iguales difícilmente encontrará una distinta. Irá por la vida confirmando la profecía que hace a diario.
    Ví la infografía, me pareció que las preguntas eran bastante planas y sí, nada que hacer, las mujeres jedi somos minoría. Pero mejor así.

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