Verdades que las mujeres, por hipócritas, no les decimos a los hombres.

viernes, 23 de abril de 2010

Guía para levantarse una vieja – Tercera Parte


En la primera parte de esta guía describí la inteligencia de mercado necesaria para descubrir qué mueve a la mujer que le gusta, en la segunda presenté 2 tipos de mujeres que puede encontrar, formas posibles de acercamiento a ellas y eventuales resultados. En esta última parte presento un tercer tipo y un grupo, con características menos definidas, terminando así la clasificación general que creé para esta serie.

Cualquier detalle es cariño
Aquellas mujeres que caminan mirando al suelo, con los hombros caídos y la cabeza hundida en ellos son a todas luces inseguras. Sin saber qué les ha ocurrido en su pasado para que ahora estén así, sólo  puedo afirmar que necesitan cariño. Mi primera recomendación para acercarse a estas mujeres es trátelas bien y en serio. Si busca una aventura, algo casual y pura diversión no se las recomiendo. Nunca se sabe cuándo esa mujer sumisa y calladita se va a convertir en la imitación de Glenn Close en Atracción Fatal.
Las mujeres con baja autoestima, a quienes los hombres trataron mal en el pasado, cargan con sentimientos reprimidos que son una bomba de tiempo. Si usted quiere jugar al agente antiexplosivos va por su cuenta y riesgo, pero luego de que se la coma y no la vuelva a llamar, no se queje si encuentra el carro rayado o lo botan del trabajo, porque alguien llamó a su jefe para hablarle mal de usted.
Las mujeres inseguras sienten que no se merecen nada, que cualquier detalle es cariño por lo que se conforman con lo que les toca. Si usted se enamora realmente de una mujer de estas bastará con que vea una comedia romántica para saber qué hacer. A ella puede llevarle serenata de mariachis, aparecérsele en la oficina con un ramo de rosas coloradas o invitarla a su casa para cocinarle la cena. Si no sabe cocinar contrate a alguien para que lo haga por usted y cuéntele, no se va a molestar, más bien se va a alegrar porque alguien está siendo tan considerado con ella.

Ni tan bonitas, ni tan flacas
Este último grupo de mujeres no tiene características tan definidas como los anteriores. Aquí entran tanto las marimachos (no las mujeres jedi, las mujeres jedi somos encantadoras) y las feas declaradas.
De las marimachos no creo que haya mucho para decir porque ellas mismas se encargan de construir su soltería, no permiten que los hombres se les acerquen porque están más pendientes de vencerlos en los negocios que de conquistarlos sentimentalmente. Con facilidad se vuelven adictas al trabajo y las excitan más los logros profesionales que un tipo que muestre disposición para ser buen amante. 
Poco o nada sé de aquellas mujeres tan entregadas a su trabajo, con metas corporativas tan claras que no sienten nada cuando humillan, pasan por encima de otros y luchan hasta vencer al oponente, por eso sólo puedo suponer que un hombre parecido a ellas pero más recio, más competitivo y estratega para los negocios podría causarles admiración. Nosotras no tenemos muchos modelos a seguir que se comporten de este modo, por lo que creo que si encuentra un hombre así puede llegar a moverle el piso y tener posibilidades con ella, pero no veo a tal personaje leyendo este blog, así que mejor paso a las feas declaradas.
Las feas declaradas un día se vieron al espejo y aceptaron que con esa imagen no podían ser reinas de belleza, pero al mismo tiempo decidieron que iban a comerse el mundo con buena onda. La fea declarada es una mujer que aprendió a reírse de todos empezando por ella misma, no se complica con nada y lo más importante: no espera nada.
Las expectativas son el camino seguro hacia la decepción. La fea declarada no espera nada de nadie, por eso cualquier cosa que le pasa la asume como una ganancia, como un aprendizaje, como algo que le da sabiduría y muchas veces es más feliz que todas las demás juntas. Si alguien le propone una relación informal, una aventura o simplemente le hace algo que le gusta sin mediar palabra, ella le sacará provecho con una sonrisa en los labios.
Acercarse a una fea declarada es muy fácil para un hombre, incluso si es tímido. Ella es una persona tan amable que en su presencia siente familiaridad instantáneamente, como si hablara con una prima. Si luego pasa algo más o no, dependerá de los puntos en común que tenga con ella. 
Es probable que esta mujer le empiece a gustar cuando ya le haya contado toda la historia de su vida, así no haya pensando antes en levantársela, ellas son magas que usan sus trucos delante de usted sin que lo note, sin embargo recuerde que porque sea fea no necesariamente va a interesarse en usted.

Con la fea declarada termino el catálogo generalizado de esta guía para levantarse una vieja. La próxima entrada tendrá como tema el sexo oral, mientras espera pregunte lo que quiera allá:


o acá, usando la ventana que esta aquí arriba a la derecha.

2 comentarios:

  1. Interesante artículo, la experiencia de los años me dice que la "fea" generalmete tiene mas y mejor sexo que las otras muejres descritas en este artículo, ya que esta obligada a utilizar otras cualidades (simpatía por ejemplo)y placer(sin rstricción)que el resto de las muejeres mas agraciadas fisicamente.

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  2. Administrador, eso he oído de otros también. Quizás sea mejor negocio jugar a ser fea, si de conseguir sexo se trata. ;)

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