Verdades que las mujeres, por hipócritas, no les decimos a los hombres.

viernes, 30 de abril de 2010

10 comentarios acerca del sexo oral



El sexo oral es un tema muy apasionante, será por eso, por la carga emocional que trae, que yo recuerdo varios comentarios que he oído a lo largo de mi vida relacionados con este asunto. Aquí van 10:

1. Si vas a intentarlo con protección, asegúrate de que el preservativo sea de los que tienen sabor, si no la experiencia va a ser amarga, literalmente.


2. La maña que tienen algunos hombres de hundir la cabeza de la vieja es una falta de respeto. A menos que al tipo le duela, no debe dar instrucciones a señas.



3. La mnemotecnia para dar buen sexo oral es vampiro – crema de dientes – saxofón – desierto - bonbonbum que traduce: cubrir los dientes con los labios para no lastimar, no apretar como si fuera un tubo de crema de dental, eso duele, escuchar al hombre para saber si se está haciendo bien, mojar bien la boca porque en seco no es tan rico e imaginarse que se está chupando una colombina.








4. Si a la vieja le da asco, no sirve llevarle disimuladamente la cabeza a la zona. La mayoría de los hombres no sabe disimular. Ella se va a dar cuenta y además le va a gustar todavía menos dar sexo oral en el futuro, si es que logra darlo.


5. Dar es recibir. Si un tipo no quiere dar sexo oral no debe esperar que su pareja se la pase atendiéndolo. Llegará a un punto en que la vieja se sentirá aburrida y frustrada.


6. Darle sexo oral a una mujer no es sencillo, menos si ella no le ayuda con instrucciones.

7. Si una mujer no se masturba, difícilmente podrá darle instrucciones a quien la está atendiendo.


8. Si una mujer no se masturba es muy probable que no le guste recibir ni dar sexo oral.

9. Hay hombres que saben raro, es cuestión de química y es algo difícil de modificar. Si a la vieja no le sabe rico desde el comienzo, no le va a saber rico después. Como quien dice “no somos nosotras, son ustedes”.


10. Los tipos que avisan que se van a venir son hombres, los que no son unas bestias.


Recuerde, estos son comentarios, no consejos, si los aplica y no le salen bien, no venga después a darme quejas, yo me lavaré las manos.


¿Más preguntas? Pueden hacerlas en el "preguntadero" de Sexo Sin Maquillaje.

Créditos de las imágenes:
Y si me faltó alguna seguro la saqué de MorgueFile, pero no necesita licencia. 

viernes, 23 de abril de 2010

Guía para levantarse una vieja – Tercera Parte


En la primera parte de esta guía describí la inteligencia de mercado necesaria para descubrir qué mueve a la mujer que le gusta, en la segunda presenté 2 tipos de mujeres que puede encontrar, formas posibles de acercamiento a ellas y eventuales resultados. En esta última parte presento un tercer tipo y un grupo, con características menos definidas, terminando así la clasificación general que creé para esta serie.

Cualquier detalle es cariño
Aquellas mujeres que caminan mirando al suelo, con los hombros caídos y la cabeza hundida en ellos son a todas luces inseguras. Sin saber qué les ha ocurrido en su pasado para que ahora estén así, sólo  puedo afirmar que necesitan cariño. Mi primera recomendación para acercarse a estas mujeres es trátelas bien y en serio. Si busca una aventura, algo casual y pura diversión no se las recomiendo. Nunca se sabe cuándo esa mujer sumisa y calladita se va a convertir en la imitación de Glenn Close en Atracción Fatal.
Las mujeres con baja autoestima, a quienes los hombres trataron mal en el pasado, cargan con sentimientos reprimidos que son una bomba de tiempo. Si usted quiere jugar al agente antiexplosivos va por su cuenta y riesgo, pero luego de que se la coma y no la vuelva a llamar, no se queje si encuentra el carro rayado o lo botan del trabajo, porque alguien llamó a su jefe para hablarle mal de usted.
Las mujeres inseguras sienten que no se merecen nada, que cualquier detalle es cariño por lo que se conforman con lo que les toca. Si usted se enamora realmente de una mujer de estas bastará con que vea una comedia romántica para saber qué hacer. A ella puede llevarle serenata de mariachis, aparecérsele en la oficina con un ramo de rosas coloradas o invitarla a su casa para cocinarle la cena. Si no sabe cocinar contrate a alguien para que lo haga por usted y cuéntele, no se va a molestar, más bien se va a alegrar porque alguien está siendo tan considerado con ella.

Ni tan bonitas, ni tan flacas
Este último grupo de mujeres no tiene características tan definidas como los anteriores. Aquí entran tanto las marimachos (no las mujeres jedi, las mujeres jedi somos encantadoras) y las feas declaradas.
De las marimachos no creo que haya mucho para decir porque ellas mismas se encargan de construir su soltería, no permiten que los hombres se les acerquen porque están más pendientes de vencerlos en los negocios que de conquistarlos sentimentalmente. Con facilidad se vuelven adictas al trabajo y las excitan más los logros profesionales que un tipo que muestre disposición para ser buen amante. 
Poco o nada sé de aquellas mujeres tan entregadas a su trabajo, con metas corporativas tan claras que no sienten nada cuando humillan, pasan por encima de otros y luchan hasta vencer al oponente, por eso sólo puedo suponer que un hombre parecido a ellas pero más recio, más competitivo y estratega para los negocios podría causarles admiración. Nosotras no tenemos muchos modelos a seguir que se comporten de este modo, por lo que creo que si encuentra un hombre así puede llegar a moverle el piso y tener posibilidades con ella, pero no veo a tal personaje leyendo este blog, así que mejor paso a las feas declaradas.
Las feas declaradas un día se vieron al espejo y aceptaron que con esa imagen no podían ser reinas de belleza, pero al mismo tiempo decidieron que iban a comerse el mundo con buena onda. La fea declarada es una mujer que aprendió a reírse de todos empezando por ella misma, no se complica con nada y lo más importante: no espera nada.
Las expectativas son el camino seguro hacia la decepción. La fea declarada no espera nada de nadie, por eso cualquier cosa que le pasa la asume como una ganancia, como un aprendizaje, como algo que le da sabiduría y muchas veces es más feliz que todas las demás juntas. Si alguien le propone una relación informal, una aventura o simplemente le hace algo que le gusta sin mediar palabra, ella le sacará provecho con una sonrisa en los labios.
Acercarse a una fea declarada es muy fácil para un hombre, incluso si es tímido. Ella es una persona tan amable que en su presencia siente familiaridad instantáneamente, como si hablara con una prima. Si luego pasa algo más o no, dependerá de los puntos en común que tenga con ella. 
Es probable que esta mujer le empiece a gustar cuando ya le haya contado toda la historia de su vida, así no haya pensando antes en levantársela, ellas son magas que usan sus trucos delante de usted sin que lo note, sin embargo recuerde que porque sea fea no necesariamente va a interesarse en usted.

Con la fea declarada termino el catálogo generalizado de esta guía para levantarse una vieja. La próxima entrada tendrá como tema el sexo oral, mientras espera pregunte lo que quiera allá:


o acá, usando la ventana que esta aquí arriba a la derecha.

viernes, 16 de abril de 2010

Guía para levantarse una vieja – Segunda Parte

En la primera parte de esta guía hablé de la inteligencia de mercados (gracias a ApoloDuvalis por el término) que debía hacer antes de acercarse a una mujer. Resalté la importancia de saber con quién se está tratando. Hoy voy a hablarle de porque es útil tener esa información antes de intentar un acercamiento. 

No sobra que lo repita: las mujeres no somos todas iguales, por eso acercarse a nosotras, siempre del mismo modo no es una estrategia de conquista inteligente ni efectiva. A partir de una clasificación extremadamente simple, le contaré cómo podría arrimarse a una mujer, además de los posibles resultados. 

Las intelectuales
Lo más importante para ellas es su cabeza. Les gusta leer, estudiar, aprender en general, por lo que gastan más tiempo y plata consumiendo información que visitando centros comerciales, o probando nuevos productos cosméticos. Las hay bonitas, feas, atractivas aunque no lindas y promedio, pero eso no les importa, por lo que a usted tampoco debe importarle. 
Si se traga de una vieja intelectual tendrá más posibilidades de acercarse a ella si usted es un hombre similar, es decir le apasionan los libros, el cine independiente o la cocina de autor, entre otras cosas. Con estas mujeres es difícil disimular, en el momento en que intente hablar con naturalidad de Akira Kurosawa se verá tan artificial como a quien no le enseñaron a tutear, pero un día decide intentarlo para verse cool. Ellas valoran mucho la buena conversación, así que en cuanto meta la pata, habrá fracasado catastróficamente.
Si le gusta una mujer intelectual no comience a leer sólo para complacerla. Cuando ella se entere lo máximo que sentirá por usted es ternura por el esfuerzo que está haciendo, además ella sabe bien que el amor por el saber no se activa cuando alguien se traga, tiene muy claro que es un objetivo íntimo y personal.
Ahora veamos la situación de otro modo. Usted ama leer, adora el cine y tiene una cultura general muy amplia, llena de datos irrelevantes pero que se oyen bien cuando se pronuncian en voz alta. Su camino hacia la vieja es más sencillo, bastará con que busque entre su repertorio temático y resalte los aspectos que tiene en común con ella. Si se entera que es alumna en una maestría de estudios culturales averigüe qué pueblo le apasiona, qué región del mundo quisiera visitar y arranque por ahí.
Para muchos las mujeres intelectuales pueden parecer un problema, una demanda exagerada de esfuerzo, y es cierto. Para estar con una vieja que usa la cabeza es necesario tener valentía y disposición al cambio constante, pero también se logra estar junto a personas de mente abierta que de cuando en cuando estarán dispuestas a tener relaciones informales, pero como todas no son iguales, también las hay cuadriculadas y mucho, por fortuna no son las únicas. Ahora las modelos.

Las modelos
No deje que el nombre lo confunda, las modelos no son siempre bonitas, ni siempre están buenas, ni son remamacitas. Las modelos son mujeres que de niñas jugaban con la ropa y el maquillaje de la mamá, que le preguntaban a cada rato cuándo iba a ser grande para poder ir a fiestas, a lo que ella le contestaba “princesa, vas a ver que el tiempo pasa muy rápido y cuando vayas todos los hombres se van a derretir por ti”, también existe la versión que comienza con la palabra “preciosa”, pero sea cual fuere el daño está hecho.
A ellas las criaron convenciéndolas de que lo más importante es la apariencia física, por lo que son expertas en maquillaje, ropa, ejercicios, dietas y demás temas relacionados directamente con la imagen. Su biblia es Vogue y el papa Anna Wintour, como corresponde. Ahí aprendieron que para disimular las ojeras, a falta de un producto especial, se debe usar sombra amarilla antes de los polvos traslúcidos.
Si su objetivo es una mujer tipo modelo podrá usar con éxito piropos que alaben sus cualidades más evidentes, sin importar si son naturales o fruto de secretos de belleza. Ganará todavía más puntos si logra aprenderse de memoria su ropero completo, ya que cuando la vea vestida con algo, nuevo podrá decirle “me encanta como te queda ese/a [inserte aquí el nombre de la prenda]”.
Sería una irresponsable si olvido decirle que existe una línea muy fina que separa al hombre que hace elogios con éxito del gay. No digo que por andarle alabando el pelo, los chiros y el maquillaje usted vaya a cambiar su preferencia sexual, sólo le advierto que si exagera es posible que la confunda, si eso llegara a pasar la primera invitación podría hacerla ella, pero para que la acompañe a comprar ropa.

Aún me hace falta hablar de tres tipos de mujeres, pero esas las dejo para la tercera y última parte de esta guía. Mientras, si siente que no puede aguantarse las ganas de saber más, le dejo este enlace:

viernes, 2 de abril de 2010

A dieta de vegetales

Federico
No sé cómo haces para almorzar en un restaurante vegetariano todos los días.

Sarah
Ay, pero si no tiene nada.

Federico
¿Por la mañana comes jamón o algo así?

Sarah
No.

Federico
¡¿Tampoco?!

Sarah
Bueno, a veces.

Federico
¿Y por las noches?

Sarah
Como muy poquito de noche, entonces casi nunca como carne.

Federico
¿Y tu novio?

Sarah 
¡Imbécil!… Estamos hablando de otro tipo de carne, pero ¿sabes?, a veces he pensado en volverme
vegetariana.

Federico
¿En serio?

Sarah
Sí, ¿qué tiene?

Federico
No te veo en esas.

Sarah
Pues sí, a veces me dan ganas de no volver a comer carne.

Federico
¿Ninguna, ninguna?

Sarah
Ninguna, ninguna.

Federico
No te creo, te gusta mucho la carne como para que quieras dejarla.

Sarah
Pero bueno, eso no importa, si me vuelvo vegetariana aún puedo seguir comiendo pepinos, zanahorias y hasta bananos.